lunes, 19 de septiembre de 2011
sábado, 27 de agosto de 2011
El feminismo moral y el derecho a prostituirse
En la actualidad, uno de los debates de mayor impacto y polémica dentro del pensamiento feminista, es aquel concerniente al tema de la prostitución, algunos(as) argumentarán que la prostitución debe ser erradicada de nuestras sociedades, pues degrada, descalifica y humilla a la mujer; aduciendo además que esto solo se logrará manteniendo la condición de ilegalidad de la práctica de la prostitución, y creando en consecuencia mecanismos e instrumentos fundamentalmente de carácter jurídico que permitan su anulación y sanción a quienes incurran en ella, ya sea en la modalidad de cliente, o bien de quien oferta o presta el servicio sexual.
Otro grupo reconocerá el trabajo sexual como cualquier otro, el cuerpo, la genitalidad y el placer como un instrumento de trabajo, proveedor de recursos para el mantenimiento de la vida, por lo cual los esfuerzo deberán estar orientados a la legalización de la misma, y la erradicación de sus formas de explotación y situación de esclavitud por un tercero, proxeneta.
Una última corriente estará orientada a concebir que la prostitución existe porque hay demanda, por lo cual las sanciones impuestas a los clientes contribuirían significativamente a mermar las situaciones de prostitución y la consecuente desarticulación del comercio sexual.
No obstante, al respecto deben aclararse algunos puntos, la prostitución al igual que cualquier otra forma de comercio existe no solo porque hay demanda, sino también porque hay oferta, es decir como relación dialéctica en un sistema económico organizado en torno a la oferta y la demanda.
Así mismo, si bien sabemos una de las caras de la prostitución ha sido la esclavitud sexual, la explotación y el proxenetismo, también es cierto que la prostitución ha sido en algunos casos una elección personal, autónoma e independiente de algunas mujeres, si bien en mayor proporción producto de la configuración desigual de la sociedad y en el contexto de feminización de la pobreza, sabemos también que ha sido utilizada como mecanismo para el rápido ascenso y posicionamiento económico de las llamadas prostitutas de élite.
Es por esta razón que llama la atención la postura contradictoria establecida por algunos grupos feministas en lo que refiere el cuerpo de la mujer y su sexualidad; se proclama y defiende la libertad y autonomía de los cuerpos femeninos, criterios sobre los que se apoya la llamada libertad sexual, el derecho al aborto o interrupción voluntaria del embarazo, el control de natalidad, el derecho al placer, entre otros, sin embargo, las feministas continúan sancionando la prostitución.
¿No tiene pues derecho la mujer al libre uso de su cuerpo? ¿Comprende esto solo su uso no lucrativo? ¿La autodeterminación no lucrativa sobre el cuerpo está bien y su uso lucrativo está mal? ¿Quien define los criterios del bien y el mal? ¿Lo adecuado y lo inadecuado? ¿Lo correcto y lo incorrecto? ¿Lo aceptable y lo censurable? ¿Subyace una génesis moralista en el feminismo? ¿Se encuentra aún presenta la represión burguesa de la sexualidad? ¿La libertad del cuerpo no supone un criterio absoluto sobre el mismo? ¿Cuales son sus límites? ¿Se busca entonces con la sanción y limitación de las situaciones y escenarios de realización dignificar la sexualidad de la mujer?
No todo acto sexual es obligatorio, no toda la pornografía y la prostitución está sujeta a la coacción de un proxeneta, concebirlo en estos términos supondría la reproducción del esquema interpretativo patriarcal, en el cual la mujer se considera y define como ser pasivo, desprovista de autonomía e independencia. La victimización de la mujer la despoja de autodeterminación, de capacidades de decisión, la virginiza, la convierte en pura e inocente, indefensa, corrompida por los hombres, convertida en presa en un mundo de lobos.
Sin embargo, la mujer no solo es presa, no solo es victima, la mujer también decide exhibir su cuerpo, disfrutarlo, invadirlo, comercializarlo; el derecho a prostituirse también es un derecho de la mujer si así lo decide, no siempre es y ha sido un acto de violencia y coacción, ella también lo ha consentido.
Parte del desarrollo de la condición del ser mujer es reconocerle a ésta esos espacios de autonomía, de voluntad, de decisiones propias, no coactivas; el reconocimiento por parte del feminismo, del también derecho de la mujer a prostituirse, supondrá un devolver su capacidad de acción y decisión sobre su cuerpo, un otorgar al cuerpo de la mujer todas sus libertades.
Es por esta razón que los esfuerzos deberán orientarse, a la desarticulación del sistema socio-económico que engendra la prostitución, el cual ha concebido a la mujer como bien de intercambio, comercializable, ya fuere para el uso y abuso de su cuerpo en la búsqueda de satisfacción de placer sexual, como también para su explotación como mano de obra.
No basta con prohibir a la prostituta y el cliente el intercambio de bienes y servicios, es necesario que ella comprenda que su situación es producto de un sistema que la ha capitalizado, convertido en mercancía, con lo cual la evitación o superación de la situación de prostitución sea una decisión y no una imposición; mientras tanto, el derecho a prostituirse, sigue siendo un derecho…
*Esta Socióloga nos envía su trabajo el cual propone la apertura a un debate absolutamente relevante en torno a la prostitución y sus connotaciones para las mujeres que ejercen esta actividad, históricamente objetada, moralmente sancionada, la prostitución conjuga diversas circunstancias que deben ser tenidas en cuenta para lograr un acercamiento holístico a esta realidad.
Por: Esther Pineda G.*
Otro grupo reconocerá el trabajo sexual como cualquier otro, el cuerpo, la genitalidad y el placer como un instrumento de trabajo, proveedor de recursos para el mantenimiento de la vida, por lo cual los esfuerzo deberán estar orientados a la legalización de la misma, y la erradicación de sus formas de explotación y situación de esclavitud por un tercero, proxeneta.
Una última corriente estará orientada a concebir que la prostitución existe porque hay demanda, por lo cual las sanciones impuestas a los clientes contribuirían significativamente a mermar las situaciones de prostitución y la consecuente desarticulación del comercio sexual.
No obstante, al respecto deben aclararse algunos puntos, la prostitución al igual que cualquier otra forma de comercio existe no solo porque hay demanda, sino también porque hay oferta, es decir como relación dialéctica en un sistema económico organizado en torno a la oferta y la demanda.
Así mismo, si bien sabemos una de las caras de la prostitución ha sido la esclavitud sexual, la explotación y el proxenetismo, también es cierto que la prostitución ha sido en algunos casos una elección personal, autónoma e independiente de algunas mujeres, si bien en mayor proporción producto de la configuración desigual de la sociedad y en el contexto de feminización de la pobreza, sabemos también que ha sido utilizada como mecanismo para el rápido ascenso y posicionamiento económico de las llamadas prostitutas de élite.
Es por esta razón que llama la atención la postura contradictoria establecida por algunos grupos feministas en lo que refiere el cuerpo de la mujer y su sexualidad; se proclama y defiende la libertad y autonomía de los cuerpos femeninos, criterios sobre los que se apoya la llamada libertad sexual, el derecho al aborto o interrupción voluntaria del embarazo, el control de natalidad, el derecho al placer, entre otros, sin embargo, las feministas continúan sancionando la prostitución.
¿No tiene pues derecho la mujer al libre uso de su cuerpo? ¿Comprende esto solo su uso no lucrativo? ¿La autodeterminación no lucrativa sobre el cuerpo está bien y su uso lucrativo está mal? ¿Quien define los criterios del bien y el mal? ¿Lo adecuado y lo inadecuado? ¿Lo correcto y lo incorrecto? ¿Lo aceptable y lo censurable? ¿Subyace una génesis moralista en el feminismo? ¿Se encuentra aún presenta la represión burguesa de la sexualidad? ¿La libertad del cuerpo no supone un criterio absoluto sobre el mismo? ¿Cuales son sus límites? ¿Se busca entonces con la sanción y limitación de las situaciones y escenarios de realización dignificar la sexualidad de la mujer?
No todo acto sexual es obligatorio, no toda la pornografía y la prostitución está sujeta a la coacción de un proxeneta, concebirlo en estos términos supondría la reproducción del esquema interpretativo patriarcal, en el cual la mujer se considera y define como ser pasivo, desprovista de autonomía e independencia. La victimización de la mujer la despoja de autodeterminación, de capacidades de decisión, la virginiza, la convierte en pura e inocente, indefensa, corrompida por los hombres, convertida en presa en un mundo de lobos.
Sin embargo, la mujer no solo es presa, no solo es victima, la mujer también decide exhibir su cuerpo, disfrutarlo, invadirlo, comercializarlo; el derecho a prostituirse también es un derecho de la mujer si así lo decide, no siempre es y ha sido un acto de violencia y coacción, ella también lo ha consentido.
Parte del desarrollo de la condición del ser mujer es reconocerle a ésta esos espacios de autonomía, de voluntad, de decisiones propias, no coactivas; el reconocimiento por parte del feminismo, del también derecho de la mujer a prostituirse, supondrá un devolver su capacidad de acción y decisión sobre su cuerpo, un otorgar al cuerpo de la mujer todas sus libertades.
Es por esta razón que los esfuerzos deberán orientarse, a la desarticulación del sistema socio-económico que engendra la prostitución, el cual ha concebido a la mujer como bien de intercambio, comercializable, ya fuere para el uso y abuso de su cuerpo en la búsqueda de satisfacción de placer sexual, como también para su explotación como mano de obra.
No basta con prohibir a la prostituta y el cliente el intercambio de bienes y servicios, es necesario que ella comprenda que su situación es producto de un sistema que la ha capitalizado, convertido en mercancía, con lo cual la evitación o superación de la situación de prostitución sea una decisión y no una imposición; mientras tanto, el derecho a prostituirse, sigue siendo un derecho…
*Esta Socióloga nos envía su trabajo el cual propone la apertura a un debate absolutamente relevante en torno a la prostitución y sus connotaciones para las mujeres que ejercen esta actividad, históricamente objetada, moralmente sancionada, la prostitución conjuga diversas circunstancias que deben ser tenidas en cuenta para lograr un acercamiento holístico a esta realidad.
Por: Esther Pineda G.*
Bani Berrios y las notas de su Violin
Bani Ismerai Berrios Ordoñez, soltera de 21 años de edad, nació el 02 de octubre de 1989 en la ciudad de Tegucigalpa, Honduras.
A los 7 años incursiona en el mundo de la música, participando en el coro de niños de la Iglesia Vida Abundante y toma clases de teclado en la misma, descubriendo la habilidad de ejecutar instrumentos musicales.
Ingresó a la Escuela Nacional de Música a los 12 años de edad, especializándose en la ejecución del violín, en el que cursó hasta tercero de ciclo musical, se retiró por un tiempo de los estudios del violín, mas no del arte musical, recibiendo clases de guitarra clásica en las instalaciones de la escuela Federico Froebel.
En el año 2006, se graduó de la secundaria obteniendo el título de Bachiller en Ciencias y Letras, lista para ingresar a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el año 2007, para estudiar la licenciatura de Psicología.
Actualmente cursa su cuarto año de la carrera de Piscologia en la UNAH, y a la vez ha retomado sus estuidios de violín en la Escuela Nacional de Música con el profesor Pascual García. Sus expectativas son; graduarse de la Universidad, especializarse en el área de la psicología clínica, ademas optar a una beca para continuar sus estudios músicales en el extranjero; componer sus propias obras, ser una mujer de cambios en el país.
Sus instrumentos favoritos son: el violín, la batería y el saxofón.
viernes, 26 de agosto de 2011
Quinto paseo de UniversosDiversos durante el proceso de sensibilización: Derechos Sexuales y Reproductivos de las Mujeres
lunes, 22 de agosto de 2011
Mujer de imagen y palabra en movimiento ¡ Bienvenidas/os al universo de Gloria Irías!
La cineasta, Gloria Imelda Patria Irías Alvarenga, nació un 25 de Febrero de 1987, en la ciudad de Tegucigalpa. Desde muy pequeña manifestó una gran afición al cine, la literatura, la música y el teatro.
Realizó estudio de primaria en la Sommer Hill School y en el Instituto Berea de Santa Cruz, Bolivia. Su bachillerato lo concluyó en el instituto Santa Teresita de la ciudad capital de Honduras.
Profesionalmente orientó sus preferencias hacia la comunicación y publicidad, título que obtuvo en UNITEC, con excelencia académica a su escasos 20 años de edad. Estudió un año en le escuela nacional de música. Sin embargo, posteriormente dirige sus preferencias hacia el llamado séptimo arte, por tal razón estudia en la Escuela de Cine Eliseo Subiela, en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Ha realizado una docena de cortometrajes, trabajado con la Directora Nacional Katia Lara y fue asistente personal del Director Norteamericano Cary Fukunaga para la película “Sin Nombre” de FOCUS FEATURES, en casting de actores principales.
En el ámbito laboral, se ha desempeñado como consultora del Estudio de Mercado de Capacitaciones en el Distrito Central para FUNADEH, en diseño gráfico para diferentes ONG's Hondureñas, camarógrafa de Segunda Unidad de Rodaje en la Película “Rehén De ilusiones”, en la actualidad trabaja en la Agencia Mass Publicidad como diseñadora gráfica y realiza trabajos independiente relacionados con cine.
Les presetamos una muestra de su trabajo:
viernes, 19 de agosto de 2011
Arroz con leche… ¿Mujer con Mujer?
Por Daysi Flores
“Arroz con leche me quiero casar con una señorita de la capital: que sepa coser, que sepa bailar, que sepa abrir la puerta para ir a jugar…” Era uno de los cantos más sonados a las 6 de la tarde, después de la escuela y antes del chavo del 8, en las calles de mi barrio. Todos los días entre gritos, pelotas, carreras y juegos terminábamos con rondas especiales como el Materinerero, que de la manera más normal del mundo nos permitía ofrecer y comprar la niña que quisiéramos. Claro, no sin antes enseñarnos que si ofrecíamos sapos muertos, no conseguíamos nada y que lo más efectivo sería ofrecer coronas de princesas con rubíes y diamantes ó tal vez una cadenita de oro. Todos los días era igual: las niñas bonitas se vuelven agachar y por supuesto que todas nos agachábamos, y ofrecíamos las cosas más lindas para que nos dieran a la niña escogida.
Ninguna de estas rondas tenía una explicación ó un pie de página o alguna señal que me advirtiera que yo no podría ni comprar a la niña del Materinerero, ni casarme con una señorita tan divertida que supiera bailar, jugar, pasear y sobre todo coser (cosa que para mi resultaba admirable debido a mi fracaso absoluto en las tiras de economía de la escuela). Tampoco decían las rondas, ni los juegos, ni las maestras, ni las escuelas, ni los libros… ni nadie, que si optabas por desear una niña, todas tus otras cualidades se desvanecerían y serías condenada a la marginalidad absoluta.
El debate generado por una hermosa campaña en las paredes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, que pretende sensibilizar a las y los estudiantes en cuanto a la diversidad sexual y racial; me ha hecho recordar las rondas, los juegos, los deseos conscientes e inconscientes de la vida…me ha hecho pensar en Alexa de 18 años, quien al ver mi pulsera de colores me preguntó si yo estaba de acuerdo con la diversidad sexual y en Oscar mi amiguito de 9, hablando del lesbianismo con toda naturalidad ó Sebastían de 7 que dice: anormal sería encontrarme un dinosaurio en la calle! Y me ha hecho desear que esa sea la realidad. Sin embargo, a la hora del almuerzo al escuchar las tristes opiniones de padres, madres, hermanas y hermanos de nuestra Honduras, me doy cuenta de cuál es la verdadera verdá –como dirían nuestros amigos del notinada. La biblia salta por acá y por allá para justificar el odio y el miedo que le tienen al amor lésbico y homosexual. Mientras todos y todas hablan de “respeto” y de libertad; nos recetan el infierno después de la muerte, se quejan de que hagamos muestras de amor en público ó de que digamos abiertamente que amamos un cuerpo igual.
Dentro del Feminismo existe una corriente llamada El feminismo lésbico. Esta corriente se hizo popular en la década de los 60s cuando después de Stonwall, muchas lesbianas se unieron a organizaciones feministas y de alguna manera introducen el debate feminista más allá de las prácticas sexuales “normales” buscando una reinterpretación teórica-práctica de los valores heterosexuales como valores del patriarcado y rescatando como elemento clave del feminismo el análisis de la heterosexualidad como una institución. La diversidad sexual sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad, y sobre el cual debemos seguir hablando y debatiendo. No solo desde el feminismo sino desde las revoluciones, desde las concepciones más íntimas de las personas y en el caso de ésta Honduras, desde las principales aspiraciones de refundación. Después de todo ¿A quién no le gusta el arroz con leche?
http://lasbochincheras. blogspot.com/2011/08/arroz- con-leche-mujer-con-mujer.html
“Arroz con leche me quiero casar con una señorita de la capital: que sepa coser, que sepa bailar, que sepa abrir la puerta para ir a jugar…” Era uno de los cantos más sonados a las 6 de la tarde, después de la escuela y antes del chavo del 8, en las calles de mi barrio. Todos los días entre gritos, pelotas, carreras y juegos terminábamos con rondas especiales como el Materinerero, que de la manera más normal del mundo nos permitía ofrecer y comprar la niña que quisiéramos. Claro, no sin antes enseñarnos que si ofrecíamos sapos muertos, no conseguíamos nada y que lo más efectivo sería ofrecer coronas de princesas con rubíes y diamantes ó tal vez una cadenita de oro. Todos los días era igual: las niñas bonitas se vuelven agachar y por supuesto que todas nos agachábamos, y ofrecíamos las cosas más lindas para que nos dieran a la niña escogida.
Ninguna de estas rondas tenía una explicación ó un pie de página o alguna señal que me advirtiera que yo no podría ni comprar a la niña del Materinerero, ni casarme con una señorita tan divertida que supiera bailar, jugar, pasear y sobre todo coser (cosa que para mi resultaba admirable debido a mi fracaso absoluto en las tiras de economía de la escuela). Tampoco decían las rondas, ni los juegos, ni las maestras, ni las escuelas, ni los libros… ni nadie, que si optabas por desear una niña, todas tus otras cualidades se desvanecerían y serías condenada a la marginalidad absoluta.
El debate generado por una hermosa campaña en las paredes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, que pretende sensibilizar a las y los estudiantes en cuanto a la diversidad sexual y racial; me ha hecho recordar las rondas, los juegos, los deseos conscientes e inconscientes de la vida…me ha hecho pensar en Alexa de 18 años, quien al ver mi pulsera de colores me preguntó si yo estaba de acuerdo con la diversidad sexual y en Oscar mi amiguito de 9, hablando del lesbianismo con toda naturalidad ó Sebastían de 7 que dice: anormal sería encontrarme un dinosaurio en la calle! Y me ha hecho desear que esa sea la realidad. Sin embargo, a la hora del almuerzo al escuchar las tristes opiniones de padres, madres, hermanas y hermanos de nuestra Honduras, me doy cuenta de cuál es la verdadera verdá –como dirían nuestros amigos del notinada. La biblia salta por acá y por allá para justificar el odio y el miedo que le tienen al amor lésbico y homosexual. Mientras todos y todas hablan de “respeto” y de libertad; nos recetan el infierno después de la muerte, se quejan de que hagamos muestras de amor en público ó de que digamos abiertamente que amamos un cuerpo igual.
Dentro del Feminismo existe una corriente llamada El feminismo lésbico. Esta corriente se hizo popular en la década de los 60s cuando después de Stonwall, muchas lesbianas se unieron a organizaciones feministas y de alguna manera introducen el debate feminista más allá de las prácticas sexuales “normales” buscando una reinterpretación teórica-práctica de los valores heterosexuales como valores del patriarcado y rescatando como elemento clave del feminismo el análisis de la heterosexualidad como una institución. La diversidad sexual sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad, y sobre el cual debemos seguir hablando y debatiendo. No solo desde el feminismo sino desde las revoluciones, desde las concepciones más íntimas de las personas y en el caso de ésta Honduras, desde las principales aspiraciones de refundación. Después de todo ¿A quién no le gusta el arroz con leche?
http://lasbochincheras.
jueves, 18 de agosto de 2011
Amarillys del Mar nos narra su recorrido como Mujer Artista Joven
Mi nombre completo es Amarillys Del Mar Moreno Parada, nací en la ciudad de Tegucigalpa y crecí en la ciudad de Comayagüela. Durante mi infancia a la edad de 7 años gane el tercer lugar en un festival de la canción en la escuela, mas tarde por medio de otro concurso las maestras se dieron cuento de mis habilidades para la poesía y declamación. Ese periodo fue inquietante ya que a mi hermano y a mi nos catalogaron como "Pequeños niños genios" y aparecimos en los periódicos y las noticias en vivo. Al principio fue bonito pero después la gente del barrio nos acosaba y eso no es muy bonito.
Durante la adolescencia continué mi ruta como escritora de poesía y cuento en los diferentes concursos ínter-colegiales que existían y que existen en la actualidad (la semana de arte del Instituto San Miguel), destacándome en los primeros lugares. También declamaba en las diferentes actividades artísticas que se desarrollaban en el colegio y fuera de este como artista juvenil invitada.
En la universidad en el año 2000 decidí estudiar teatro en la Escuela Nacional de Arte Dramático. Por inestabilidad en la institución egrese hasta el año 2005. En el periodo del 2004 al 2005 tuve el grado especial de alumna- maestra y empecé a dar clases en los cursos infantiles de la ENAD.
En el periodo 2007-2009 me traslade a la cuidad de Comayagua con el cargo de consultora artística con el Programa Conjunto de las Naciones Unidas y Secretaría de Cultura, Artes y Deportes para impartir talleres de teatro como ocio a jóvenes en riesgo social para prevención de la violencia, este esfuerzo dio como resultado dos grupos teatrales juveniles "Fénix" y "Dragones Rojos" de los cuales el grupo "Fénix" todavía esta activo.
En el periodo 2009- 2011 me contrata "Teatro Taller Tegucigalpa" como actriz para la realización de dos obras teatrales para el Proyecto Honduras con la finalidad de sensibilizar la población de la zona sur (Valle y Choluteca) para la cosecha y limpieza del agua en las cuencas naturales.
En el 2010 fui consultora artística para el programa conjunto de creatividad y desarrollo de La Naciones Unidas, en la zona de la Moskitia formando un grupo teatral "Kakauhka" los cuales siguen presentándose en la ciudad de Puerto Lempira.
En junio del 2010 comencé mi labor como Secretaria de la Comunidad Hondureña de Teatristas. COMHTE
En el 2011 junto con otras y otros compañeros y compañeras artistas se formo El Centro de Teatro del Oprimido en Honduras "CTO-Honduras" y participando activamente en el primer encuentro de teatro del oprimido en Honduras el 9 de julio del 2011.
Actualmente trabajo como instructora de teatro y curinga con el "Proyecto Escénico Kemè"
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